Quiero que todos estén bien

NO LO SOPORTAN
Horacio Verbitsky en su nota central de hoy en Página 12, inforlibreriama que en su 
contenido del Proyecto de ley sobre educación, el gobierno anula la Paritaria Nacional Docente, al derogar la ley de Financiamiento Educativo. Lo llamé a Horacio buscando otras precisiones y me respondió: “Tengo fotocopia del proyecto oficial”, con lo cual queda todo expresado.

No soportan que Roberto Baradel haya triunfado por más del 70% en las elecciones del sindicato docente, SUTEBA. El gobierno nacional y el provincial buscaron un candidato gremial que les fuera funcional, pretendiendo controlar al sindicato.
Como no lo pueden “voltear” al sindicalista apuntan a debilitar o si pueden destruir la estructura gremial de los docentes.
Recordemos la historia: la derecha nunca tuvo escrúpulos para destruir instituciones críticas y opositoras a sus intereses políticos económicos.
El tema no es la razón, que puede ser atributo de uno u otro. Son las causas laborales-sociales puestas en juego. La política. A los gobiernos de Buenos Aires y al nacional no les conviene la conducción gremial que exponga con fidelidad la dignidad económica y profesional de quienes representa. Es parte de su fundamento económico, que retacea los reajustes de salarios como es obvio, manipulando las estadísticas: la estampida de precios iniciada el año pasado generó una caída del salario real entre el 6 y 12%, según las actividades, lo cual fue equivalente a más del 20% del salario nominal.
Se entiende que el empresariado –en general- acuerde con esa política de ingresos. Pero desde mi humilde condición de ciudadano, sugiero que el Presidente no repita más: …”quiero que todos estén bien.”
Muchos somos grandes para tropezarnos con esa torpe demagogia.
Mayo 2017.Canono Elorza.

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Finalizo la encuesta sobre el paro

Sumando las opciones el 57% de los votantes no estaba de acuerdo con el paro y el 42 % estaba de acuerdo con la medida de fuerza y se sumo al Paro 

Nuestra pregunta era ¿ Estas de acuerdo con el Paro de la CGT del 6 dellamando por celular Abril?

Así se votaron las opciones que colocamos: Si al Paro 42.86, No al paro 28.57%, Ningún gremio me representa no al Paro 14.29, No estoy de acuerdo con los paros 14.28%

Las opciones “No se que voy hacer todavía” “Voy a trabajar si puedo llegar a mi trabajo” “Soy trabajador Independiente” “Si Paro y voy a la movilización” sin votos

Agradecemos a todas las personas que emitieron su opinión en esta encuesta periodística; hasta la próxima.

Editores Diario independiente

cuando se genera más pobreza

El costo político del aumento

¿tendrá costo político el fuerte aumento de tasas, impuestos o servicios Municipales, Provinciales o Nacionales en las próximas elecciones?

Los trabajadores asalariados, monotributistas, pequeños comerciantes y vecinos que perciben ingresos económicos, saben bien que cualquier aumento sea Nacional, Provincial o Municipal que este por encima del índice anual de la inflación, por la cual suele ajustarse los salarios y los precios de sus trabajos técnicos o de sus productos, producen una erosión en sus ingresos y aumento de costo de vida que los empobrece.

Esto generara sin duda un costo político para la dirigencia que admcalculator-1044173__340inistra y que en lugar de reducir los gastos burocráticos, sueldos y viáticos de altos funcionarios siguen generando más pobreza en la sociedad.

Recuerda que “El justo se preocupa por la causa de los pobres,pero el inicio no entiende tal preocupación”

Proverbios 29.7

 

Néstor O Salgado

 

LOS SALARIOS Y LA ECONOMÍA ORTODOXA.

Por el Periodista Jorge Canono Elorza  

Si hay desocupados sólo puede deberse a que los trabajadores se rehúsan a aceptar el menor salario, sostuvieron los economistas clásicos hoy denominados ortodoxos o conservadores. La desocupación sería entonces un fenómeno voluntario que se corrige por la baja de salarios. 

Es un tema central en la economía capitalista. Y siempre de actualidad, que John Mainard Keynes expuso en su gran obra Teoría General de la Ocupación, el Interés y el Dinero, editada en 1935 y que obsequió un año después al Presidente Roosevelt. Al escucharlo, el norteamericano varió su política y aceleró decisiones para superar la recesión de los años 30. El rey de Gran Bretaña lo nombró lord a su compatriota. Hoy es uno de los grandes economistas con enfoque progresista. 

Keynes sostuvo –y lo demostró- al referirse a la desocupación, que es insuficiencia de demanda y que los salarios corresponden a la productividad marginal del trabajo y que ésta es decreciente conforme aumenta la cantidad de producción. Pero en principio los trabajadores se resisten a que les rebajen  salarios o los despidan y han negado y niegan que los salarios sean superiores a la productividad, que es el argumento habitual de los empleadores. 

Al respecto, Keynes sostiene que no es un problema de los trabajadores sino a la demanda insuficiente y que la desocupación no se corrige con la baja de salarios, porque el poder de compra de éstos tiene relación con la demanda. 

El ajuste  madre-atrardecer

Es obvio que el conservadurismo neoliberal no acepta ese enfoque y su primera decisión es ajustar las cuentas a su favor si la demanda cae. Pasa estos días en la Argentina y no es responsabilidad de los asalariados sino de la política económica contractiva, que cobija los intereses del empresariado trasladando costos a los trabajadores. El metamensaje es: los costos del ajuste pro empresario deben pagarlo quienes menos recursos tienen, porque es la concepción del capitalismo cuyo contenido es empresarial. Esta idea central es clasista, inherente al componente social dividido en clases sociales. Todo lo cual genera dudas sobre la democracia, que habilita la división de clases sociales y convierte a la igualdad en una vana ilusión. 

Impulsados por el incentivo del beneficio, los empresarios aumentan la ocupación, porque sube la demanda. Y preservan beneficio generando despidos cuando la demanda se contrae. Los economistas clásicos sostuvieron que la oferta genera su propia demanda, negando los desequilibrios. John Stuar Mill fue uno de ellos, aunque no su hijo quien mantuvo constructivos diálogos con Carlos Enrique Marx en el Museo de Londres durante años. El padre sostuvo que “todos los vendedores son inevitablemente compradores” y añadía que “si pudiéramos duplicar la capacidad productiva del país, podríamos duplicar la oferta en los mercados; pero en virtud de ese mismo hecho duplicaríamos el poder de compra”. Pero don Mill no ha sido ni es así. En el esquema falta la demanda y ésta tiene contenido social pero con poder de compra. 

Ese esquema conquistó a Gran Bretaña, “como la Santa Inquisición ha conquistado  España”, dice Keynes.  

Los clásicos enseñaron, pero no todo, al partir de su concepto central de la plena ocupación. En la sociedad moderna la plena ocupación es un caso extremo en circunstancias originales, pero no una constante. Y la capacidad de compra de los salarios tampoco es una constante. 

No todo lo clásico es clásico  

Sus herederos, ortodoxos y en el presente neoliberales, la flexibilidad de los salarios es indispensable para que el ajuste del sistema económico lo conduzca al equilibrio, ha expresado Raúl Prebisch, en línea con Keynes. Cuando hay desocupación la rebaja de los salarios hace descender los precios, dicen los ortodoxos y estimula demanda. Pero no en la Argentina: aquí baja la producción, los salarios y los precios suben y la desocupación se incrementa. Son los propios ortodoxos folclóricos que rompen el esquema clásico del cual atribuyen su inspiración. 

De ahí que los liberales más consecuentes en estos días protesten contra el actual gobierno y niegan que éste sea ortodoxo o liberal. Para ellos es más sencilla y nada académica la definición: son inútiles .  

Quizá se equivoquen: los operadores de la economía desde el gobierno tienen una concepción comercial y no económica. 

Diciembre 2016. Canono Elorza. 

Frases

“Hay administraciones populistas que multiplican el empleo publico, que luego al contar con pocos recursos para distribuir pagan a sus trabajadores sueldos bajos; pero especulan con tener (cautivos) unos cuantos votos”

(Pedro Santoro)