Como será el 2017 para los Argentinos

Faltan pocos días para finalizar el 2016 y desde nuestro Blog “Periodismo Independiente” ponemos a disposición de nuestros lectoressalon 003 una encuesta para que nos brinden, mediante su voto su visión sobre el año venidero.

Las encuestas son muy útiles para quienes trabajamos como periodistas o comunicadores sociales porque nos permiten tener una visión parcial sobre una realidad, de la cual todos somos parte; al menos si vivís en Argentina.

Te invitamos hacer dos cosas que nos ayudara mucho en este trabajo periodístico; por un lado enviarnos un mensaje mediante este formulario de contacto; mensaje que no haremos publico, pero que nos puede orientar mejor en cuanto a la visión del ciudadano sobre el futuro cercano en el País; la segunda opción positiva es Votar una de las opciones de la encuesta colocada debajo de esta publicación, gracias



Como será el 2017 para los Argentinos
(polls)

Anuncios

LOS SALARIOS Y LA ECONOMÍA ORTODOXA.

Por el Periodista Jorge Canono Elorza  

Si hay desocupados sólo puede deberse a que los trabajadores se rehúsan a aceptar el menor salario, sostuvieron los economistas clásicos hoy denominados ortodoxos o conservadores. La desocupación sería entonces un fenómeno voluntario que se corrige por la baja de salarios. 

Es un tema central en la economía capitalista. Y siempre de actualidad, que John Mainard Keynes expuso en su gran obra Teoría General de la Ocupación, el Interés y el Dinero, editada en 1935 y que obsequió un año después al Presidente Roosevelt. Al escucharlo, el norteamericano varió su política y aceleró decisiones para superar la recesión de los años 30. El rey de Gran Bretaña lo nombró lord a su compatriota. Hoy es uno de los grandes economistas con enfoque progresista. 

Keynes sostuvo –y lo demostró- al referirse a la desocupación, que es insuficiencia de demanda y que los salarios corresponden a la productividad marginal del trabajo y que ésta es decreciente conforme aumenta la cantidad de producción. Pero en principio los trabajadores se resisten a que les rebajen  salarios o los despidan y han negado y niegan que los salarios sean superiores a la productividad, que es el argumento habitual de los empleadores. 

Al respecto, Keynes sostiene que no es un problema de los trabajadores sino a la demanda insuficiente y que la desocupación no se corrige con la baja de salarios, porque el poder de compra de éstos tiene relación con la demanda. 

El ajuste  madre-atrardecer

Es obvio que el conservadurismo neoliberal no acepta ese enfoque y su primera decisión es ajustar las cuentas a su favor si la demanda cae. Pasa estos días en la Argentina y no es responsabilidad de los asalariados sino de la política económica contractiva, que cobija los intereses del empresariado trasladando costos a los trabajadores. El metamensaje es: los costos del ajuste pro empresario deben pagarlo quienes menos recursos tienen, porque es la concepción del capitalismo cuyo contenido es empresarial. Esta idea central es clasista, inherente al componente social dividido en clases sociales. Todo lo cual genera dudas sobre la democracia, que habilita la división de clases sociales y convierte a la igualdad en una vana ilusión. 

Impulsados por el incentivo del beneficio, los empresarios aumentan la ocupación, porque sube la demanda. Y preservan beneficio generando despidos cuando la demanda se contrae. Los economistas clásicos sostuvieron que la oferta genera su propia demanda, negando los desequilibrios. John Stuar Mill fue uno de ellos, aunque no su hijo quien mantuvo constructivos diálogos con Carlos Enrique Marx en el Museo de Londres durante años. El padre sostuvo que “todos los vendedores son inevitablemente compradores” y añadía que “si pudiéramos duplicar la capacidad productiva del país, podríamos duplicar la oferta en los mercados; pero en virtud de ese mismo hecho duplicaríamos el poder de compra”. Pero don Mill no ha sido ni es así. En el esquema falta la demanda y ésta tiene contenido social pero con poder de compra. 

Ese esquema conquistó a Gran Bretaña, “como la Santa Inquisición ha conquistado  España”, dice Keynes.  

Los clásicos enseñaron, pero no todo, al partir de su concepto central de la plena ocupación. En la sociedad moderna la plena ocupación es un caso extremo en circunstancias originales, pero no una constante. Y la capacidad de compra de los salarios tampoco es una constante. 

No todo lo clásico es clásico  

Sus herederos, ortodoxos y en el presente neoliberales, la flexibilidad de los salarios es indispensable para que el ajuste del sistema económico lo conduzca al equilibrio, ha expresado Raúl Prebisch, en línea con Keynes. Cuando hay desocupación la rebaja de los salarios hace descender los precios, dicen los ortodoxos y estimula demanda. Pero no en la Argentina: aquí baja la producción, los salarios y los precios suben y la desocupación se incrementa. Son los propios ortodoxos folclóricos que rompen el esquema clásico del cual atribuyen su inspiración. 

De ahí que los liberales más consecuentes en estos días protesten contra el actual gobierno y niegan que éste sea ortodoxo o liberal. Para ellos es más sencilla y nada académica la definición: son inútiles .  

Quizá se equivoquen: los operadores de la economía desde el gobierno tienen una concepción comercial y no económica. 

Diciembre 2016. Canono Elorza. 

Frases

“Hay administraciones populistas que multiplican el empleo publico, que luego al contar con pocos recursos para distribuir pagan a sus trabajadores sueldos bajos; pero especulan con tener (cautivos) unos cuantos votos”

(Pedro Santoro)